martes, 19 de noviembre de 2013

Capitulo 42

Narra Zayn
Tras la apresurada huida de Ash, no me apetece mucho hablar, y espero
poder evitar a mi madre cuando llegue a casa. Sin embargo, me basta una sola
mirada al sofá del salón para saber que mi deseo no va a cumplirse. La
televisión está apagada, el salón está tenuemente iluminado, y probablemente mi
madre habrá mandado a mis hermanos a nuestra habitación.
- Zayn -empieza-. Yo no quería esta vida para nosotros.
- Lo sé.
- Espero que Ashley no te esté llenando la cabeza de pájaros.
Me encojo de hombros.
- ¿Con qué? ¿Con que detesta que esté en una banda? Puede que no hayas elegido
esta vida, pero está claro que no dijiste nada cuando entré en ella.
- No me hables así, Zayn.
- ¿Por qué no? ¿La verdad es demasiado dolorosa? Soy un pandillero porque debo
protegerte, a ti y a Luke y Jake, mamá. Ya lo sabes, aunque nunca hablemos de
ello -digo, alzando la voz a medida que me invade la frustración-. Es una
elección que tomé hace mucho tiempo. Puedes fingir que no me animaste a
hacerlo, pero -continúo, quitándome la camiseta y enseñándole los tatuajes-,
mírame bien. Pertenezco a una banda, como papá. ¿También quieres que trafique
con drogas?
- Si conociera otra manera... -responde ella, con lágrimas en los ojos.
- Estabas demasiado asustada para escapar de este agujero, y ahora estamos
atrapados aquí. No me eches la culpa, ni a mí ni a Ashley.
- Eso no es justo -contesta ella, alzando la voz.
-Lo que no es justo es que vivas como una viuda en luto perpetuo desde que
murió papá. ¿Por qué no nos mudamos a Londres? Dile a tío John que desperdició
los ahorros de su vida enviándonos a Reino Unido. ¿O tienes miedo de regresar a
Londres y confesarle a tu familia que has fracasado? 

- No vamos a hablar de eso.
- Despierta ya -le digo abriéndome de brazos-. ¿Qué te ata a este lugar? ¿Tus
hijos? Eso es solo un pretexto. ¿Así te imaginabas tu vida? -le
pregunto, y señalando el santuario de mi padre, añado-: Era un pandillero, no
un santo.
- No tuvo otra elección -grita-. Nos protegió.
- Y ahora soy yo quien nos protege. ¿Harás otro santuario cuando me liquiden?
¿Y a Luke? Porque él es el siguiente, lo sabes, ¿verdad? Y después Jake.-
Mi madre me da un fuerte bofetón, tras lo cual, da un paso atrás. Maldita sea,
odio hacerla enfadar. Tiendo la mano hacia ella, le rodeo el brazo con los
dedos para abrazarla y disculparme, pero me hace una mueca.- ¿Mamá? -No sé por
qué reacciona así. Aunque no he sido brusco con ella, se comporta como si lo
hubiera sido.
Se retuerce hasta librarse de mi agarrón y se aparta, pero no puedo dejarla ir.
Doy un paso adelante y le levanto la manga del vestido. Horrorizado, encuentro
un cardenal en la parte superior del brazo, de un tono entre el púrpura, el
negro y el azul. Mi mente retrocede hasta el momento en que vi a mi madre y a
Héctor manteniendo una conversación a solas en la boda.
- ¿Te lo ha hecho Héctor? -le pregunto en voz baja-.
-Tienes que dejar de hacer preguntas sobre papá -responde ella, apresurándose a
bajarse la manga para ocultar el golpe.
Cuando asimilo que han hecho daño a mi madre para enviarme una advertencia,
siento cómo la ira se acumula en mi estómago y se extiende por todo mi cuerpo-,
¿Por qué? ¿A quién quiere proteger Héctor?
¿Estará protegiendo a algún Latino Blood o a otro pandillero de una banda
afiliada? Ojalá pudiera explicármelo él mismo. Es más, me gustaría vengarme y
darle una paliza por haberle hecho daño a mi madre, pero Héctor es intocable.
Todos sabemos que desafiar a Héctor significa desafiar a toda la pandilla.
Mi madre me fulmina con la mirada.
-No me preguntes más. Hay muchas cosas que no sabes, Zayn . Cosas que no
deberías saber nunca. Déjalo estar.
- ¿Crees que es bueno vivir en la ignorancia? Papá estaba en una banda y
traficaba con drogas. A mí no me da miedo la verdad, maldita sea. ¿Por qué todos
los que me rodean se empeñan en ocultarme la verdad?- Mantengo las manos a los
lados, con firmeza, y las siento pegajosas. Un sonido en el pasillo atrae mi
atención. Me doy la vuelta y veo a mis dos hermanos con los ojos muy pleitos,
confusos, joder.
Cuando mi madre repara en su presencia, se queda boquiabierta. Haría cualquier
cosa por evitarle todo sufrimiento.
Me acerco a ella y le pongo una mano en el hombro, con suavidad.
- Perdóname, mamá.
Ella me aparta de un manotazo, contiene un sollozo y sale corriendo hacia su
habitación, cerrando la puerta tras ella.
- ¿Es verdad? -pregunta Jake, en un tono de voz rebosante de tensión.
- Sí -contesto, asintiendo.
Luke niega con la cabeza y frunce el ceño, confuso.
- ¿De qué estabas hablando? No lo entiendo. Pensaba que papá era un buen
hombre. Mamá siempre dice que era un buen hombre.
Me acerco a mi hermano pequeño y apoyo su cabeza en mi pecho.
- ¡son todos unos mentirosos! -estalla Jake-. Tú, él, todos son unos
mentirosos. ¡Embusteros!
- Jake -Suelto a Luke y cojo a mi otro hermano por el brazo.
Me mira la mano con repugnancia; está fuera de sí.
- Todo este tiempo he pensado que entraste en los Latino Blood para
protegernos. Pero solo seguías los pasos de papá. Menudo héroe. Te gusta formar
parte de los Latino Blood, pero a mí me lo prohíbes. ¿No es un poco hipócrita,
hermano?
- Puede.
- Eres una desgracia para esta familia. Lo sabes, ¿verdad?
En cuanto aflojo la mano, Jake abre de un puñetazo la puerta trasera de la
casa y se marcha hecho una furia.
La débil voz de Luke rompe el silencio.
- A veces los hombres buenos tienen que hacer cosas que no son tan buenas,
¿verdad?
Le revuelvo el pelo con la mano. Luke es mucho más inocente de lo que yo era a
su edad.
- ¿Sabes? Creo que vas a ser el Malik más inteligente de la familia, hermanito.
Ahora, a la cama. Tengo que hablar con Jake.
Encuentro a mi hermano sentado en las escaleras traseras, de cara al patio de
nuestro vecino.
- ¿Es así como murió? -me pregunta cuando me siento a su lado-. ¿Traficando con
drogas?
- Sí.
- ¿Te llevaba con él?
Asiento con la cabeza.
- Qué cabrón, solo tenías seis años. -Jake exhala un suspiro lleno de
cinismo-. ¿Sabes? Hoy he visto a Héctor en las canchas de baloncesto de Abbey Road.
- No te acerques a él. Yo no tuve elección cuando murió papá, y ahora estoy
atrapado. Si crees que estoy en los Latino Blood porque me gusta, estás muy
equivocado. No quiero que tú te metas.
- Lo sé.
Le lanzo una mirada ceñuda como la que mi madre solía dedicarme cuando metía
pelotas de tenis dentro de sus medias y las arrojaba para ver cómo volaban.
- Escúchame, Jake, escúchame con atención. Concéntrate en el colegio para
poder ir después a la universidad. Para poder ser algo en la vida.
No como yo. Se produce un largo silencio.
- Destiny tampoco quiere que acabe en la pandilla. Quiere ir a la universidad y
licenciarse en enfermería. -Se ríe-. Me ha dicho que sería genial que fuésemos
a la misma universidad. -No digo nada. Lo que necesita es que deje de darle
consejos y le permita resolver el resto por sí mismo-. Me gusta Ashley,
¿sabes? -confiesa.
- A mí también me gusta.
Pensaba lo mismo antes, cuando estábamos aún en el coche. Me he dejado llevar.
Espero no haberlo echado todo a perder.
- Vi a Ash hablando con mamá en la boda. Se defendió muy bien.
- Si te soy sincero, le entró un bajón y se refugió en el cuarto de baño.
- Para ser alguien tan inteligente, estás loco si crees que puedes controlarlo
todo.
- Soy fuerte -le digo -. Y siempre estoy preparado para afrontar el
peligro.
Jake me da una palmada en la espalda.
- De algún modo, hermano, creo que para salir con una chica del norte se
necesitan más agallas que para entrar en una banda.
Mi hermano me está ofreciendo la oportunidad perfecta para contarle la verdad.
- Carlos, los Latino Blood hablan de fraternidad, de honor, de lealtad. Y suena
muy bien. Pero no son tu familia, lo sabes, ¿verdad? La hermandad durará
siempre y cuando estés dispuesto a hacer lo que ellos quieren que hagas.
Mi madre abre la puerta y nos mira. Parece muy triste. Ojalá pudiera cambiar su
vida y evitarle todo el sufrimiento, pero no puedo.
- Jake, déjame a solas con Zayn.
Cuando Jake entra en casa y ya no puede oímos, mi madre se sienta a mi lado.
Tiene un cigarro en la mano, el primero que le veo fumar desde hace mucho
tiempo.
Espero a que sea ella quien tome la iniciativa. Ya he hablado suficiente por
esta noche.
- He cometido muchos errores en mi vida, Zayn-dice, y el humo del cigarrillo se
eleva hacia la luna-. Y no puedo enmendar algunos por mucho que rece. -Tiende
la mano y me coloca el pelo detrás de las orejas-. Eres un adolescente que
tiene las responsabilidades de un hombre. Sé que no es justo para ti.
- No pasa nada.-
- No, sí que pasa. Yo también crecí demasiado rápido. Ni siquiera acabé el
instituto porque estaba embarazada de ti. -Me mira como si viera reflejada en
mí a la adolescente que fue no hace tanto-. Deseaba muchísimo tener un bebé. Tu
padre quería que esperásemos hasta acabar el instituto, pero yo lo quería antes.
Ser madre era lo que más deseaba en el mundo.
- ¿Te arrepientes? -pregunto.
- ¿De ser madre? Por supuesto que no. De seducir a tu padre y de no asegurarme
de que llevara condón, sí.
- No me apetece escuchar eso.
- Bueno, pues te lo diré de todos modos, quieras o no. Ten cuidado, Zayn.
- Lo tengo.
Le da otra calada al cigarrillo mientras niega con la cabeza.
- No, no lo entiendes. Puede que tú tengas cuidado, pero las chicas no lo
tienen. Son manipuladoras. Lo sé porque soy una de ellas.
- Ashley es...
- El tipo de chica que puede lograr que hagas cosas que no quieres hacer.
- Créeme, mamá. Ella no quiere tener un bebé.
- No, pero querrá otras cosas. Cosas que nunca podrás darle.
Levanto la mirada hacia las estrellas, la luna, el insondable universo. 

- ¿Y qué pasa si yo quiero dárselas? -Deja escapar un profundo suspiro junto al humo del
tabaco.
- Tengo treinta y cinco años, y soy lo suficientemente vieja como para haber
visto morir a mucha gente que creía poder cambiar el mundo. No importa lo que
pienses, tu padre murió intentando corregir su vida. Tienes una visión
equivocada de lo que ocurrió, Zayn. Eras tan solo un niño, demasiado pequeño
como para comprenderlo.
- Ahora soy lo suficientemente mayor.
Una lágrima desciende por su mejilla. La seca con el dorso de la mano.
-Sí, ya, pero ahora es demasiado tarde.


1 comentario:

  1. No se que decirte me quede muda con este capitulo enserio!!! El hermano (mayor despues de Zayn) deberia entender las cosas antes de ponerse asi en mi opi y Zayn deja tu cabezoneria que tu madre es sabia a pesar de todo

    Me gusto y I´m crying es triste vivir esas realidades

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